Carta de Allan McDonald al mundo

Publicado en por Honduras en Resistencia


 Una buena caricatura testimonial de lo que esta pasando hoy en Honduras.

No quiero convencer a nadie de nada.  Tratar de convencer a otra persona es indecoroso, es atentar contra su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le dé la  gana. Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar no  demostrar. Que cada uno llegue a la verdad por sus propios  pasos, y que nadie le llame equivocado o limitado. (¡Quién es quién para decir "esto es asi", si la historia de la humanidad no es más que una historia de contradicciones, y de tanteos y de búsquedas!)

Jaime Sabines

La soledad es cuando uno vive en

Tegucigalpa.
Roque  Dalton.


CARICATURA  DE PAÍS



Allan McDonald.

Hacer caricaturas es un oficio muy parecido en  la apreciación de los  lectores, a las  piruetas de un arlequín.  Normalmente quienes nos dedicamos a este aislado e inútil oficio nos  encontramos a diario con gente que te pide que por favor le des un autógrafo en imagen para hacerlos reír por un momento, o que le dibujes a Garfield a los hijos de ellos, que ni idea tienen quien es uno, o que hace. Por eso suelo no salir tanto a las calles, porque mi generosidad puede sin lugar a dudas erosionar los vuelos  limitados de mi creatividad y hacerme perder la perspectiva del compromiso que  diariamente tengo que asumir  con la realidad y con la condición humana.


 
En honduras  hace  dibujo político,  es contar chistes.   Nuestro país es surrealista y ya lo era desde antes de salir en las  portadas y en las pantallas plasma del mundo. Pero fue preciso que se  suscitara  esta experiencia cavernaria para que se supiera que un ojo sangrante puede  alojarse en la macana de un gendarme. Y Que el preguntar al  pueblo sobre si  apoyas algo o no para escribir una página de cambios pueda  provocar destierro, detenciones, muertes, represión, aislamiento, porque en sus mentes cuadradas de petulancia occidental, el pueblo no está preparado para pensar, y la democracia no puede cometer la absurda irresponsabilidad de conferirle un espacio de decisiones. O que por ejemplo muchos hondureños estén  defendiendo la  constitución en las calles con su indignación y su sangre encharcada en las avenidas pavimentadas de verde olivo, y en los televisores nacionales aparezcan las lágrimas negras del rímel descolorido de Verónica
Castro en los novelones mexicanos, porque es mas interesante el drama del celuloide que el drama  humano, y que  algunos intelectuales bonitos se pasan las horas discutiendo sobre la tragedia griega, sin importarles la tragedia nacional, y los viejos, jubilados de la nostalgia pierden sus últimos días jugando cartas de azar sin importarles que la patria  esta perdida, atravesada por una rey de corazones, y los  jóvenes light se  pasean en los mall´s, tristes por la muerte del rey blanco  y negro del pop.  Miras al país, te introducís al país y como  Henry Bergson, sentís que te  engolfas en un barco alucinante, que no distinguís el maridaje defectuoso en la geometría arquitectónica de los diseñadores burgueses entre un edificio de una red hotelera de prestigio internacional y la otredad configurada con un trazo  inigualable de miseria como el zaguán en que se esconden  todas las porquerías  de una sociedad que mira en la pobreza un defecto y en el  pobre un estorbo  urbano.  Aquí donde la vida  está en las  manos de la voluntad del otro y la pobreza en el bolsillo  ignominioso de unos  cuantos ricos. Este mapa hondo de desigualdades es el tema de mi trabajo. Eterno retorno de Nietzsche a la desigualdad y la vuelta de la desigualdad en  una vieja callejuela de Tegucigalpa, marcada por los  grafitis de las jóvenes generaciones que por primera vez saben que el mundo cabe en  sus manos y no en Google,  y la utopía en el compromiso permanente. Esta bendita  juventud que acometió contra las estupideces de una vieja generación que nos  legó una guerra risible de fútbol, golpes de Estados y militares con medallas como  minas andantes, y en  la algidez senil, esta locura de golpe como una forma de  decirse a sí mismos  que todavía pueden jugar la partida de ajedrez final, mientras la violencia  militar pone en jaque mate nuestro futuro.

 

La voluntad de  poder, mal asimilada de Schopenhauer como germen de la locura actual, pero sobre todo una vida y una eterna representación de personajes que no se cansan de jugar el mismo papel de voraces aves de rapiñas.

  
Por todo ello, la vida ha perdido valor, y la  dignidad es una broma macabra  que solo cabe en el espíritu de los que estamos enfermos  de realidad. La  solidaridad mundial que he recibido me ha conmovido como  también la  indiferencia y la burla de la prensa local, que está armada de razones de  desprestigio y artilugios para llamarle caricia a lo que  sin lugar a dudas fue un golpe.

 Fui detenido, que importa unas cinco horas no más, otros compañeros  han sido heridos, otros muertos y la mayoría silenciada  por la amenaza y el  secuestro. Esto es un Estado grediendo al individuo, al  legítimo bien supremo  de las constituciones burguesas, que a veces recurren a las  armas para recordarnos que somos personas solamente, y que ellos trazan geométricamente  la  medida  de nuestros silencios. Tegucigalpa, la vieja, bella putía, trazada por  la lógica superlativa de la sobrevivencia diaria, con puentes llenos de lodo como recuerdo aun de los huracanes, las calles destartaladas, los voceadores de  periódicos, las vendedoras de ropa usada que desafían la  lógica del libre mercado, los vendedores de CD pirateados, que gritan que ya  tienen el ultimo de Michael Jackson, esta Tegucigalpa colonial, un hoyo de casitas miserables, una ciudad barrida de fantasmas del siglo pasado que viven esperando un milagro  para sentirse  capital, hoy es  el centro  del club de los últimos gorilas del siglo XXI,  Tegucigalpita de mis amores, hoy  congestionada de marchas de ricos que abultan la masa con  guardaespaldas y en  Las otras calles muchachos con sus morrales en las espaldas  librando la batalla  de sus vidas, campesinos descalzos, descamisados, madres  solteras a puño limpio  con los militares con caras de niños  campesinos, explotados   por el sistema, con uniforme ajeno y garrote prestado, militares pobres que no saben que guerra liberan, que nunca han leído  esas teorías de  la izquierda o derecha, su única ideología es ponerse un casco que los libre de   las piedras arrancadas con el alma de los muros de la resistencia.    Esta es la Tegucigalpa que hoy retrasa su faena cotidiana para lidiar con el fervor ciego  de unos fanáticos que  como tigres hambrientos ven en el rito de la sangre la  confirmación sádica de su  salvajismo. Hans Arp y Chirico podrían recortar el diario y hacer collages de taxis llenos de tanques de sangres o de muchachitos sacados de las etnias
milenarias para disparar el odio que no pudieron conjurar con la venganza de  siglos. O una mujer caminando con la luctusiodad de una  actriz y un niño  vociferando en sus faldas de seda el  próximo numero de la lotería. Así es  Tegucigalpa, así las desigualdades, así la ternura de la utopía diaria. Así el  amor a la vida, así la necesidad de cambios. Así lo leyó nuestro presidente de quien diariamente se reían porque no se comportaba con la delicadeza y los  urbanismos de un ministro europeo y provocó reformas que  perforó bolsillos hermeticos.  Así es la Honduras a quien han despojado de voz, porque en las calles solo se  permite que digas que tenemos un mesías con apellido italiano pero con un corazón propio de las peores  mafias napolitanas.  Fui y seré siempre ese pobre muchacho que hace  caricaturas, que no tambalea ni una mosca, que ningún político de Honduras se molestará en reprimir,  porque, ¿qué daño podría hacer esa rayitas espantosas  que dibujo? Si dibuja mas bonito mi sobrino de 4 años decía esta tarde un periodista de radio golpista, y es verdad, porque mi “accidente” de detención, fue condenado por miles de
 personas en el mundo, por centenares de cadenas televisivas  y periódicos de   decenas  de países en el mundo  entero,  pero en Honduras es una carcajada eso que se llama conciencia. Ser respetado en el mundo por tu trabajo te da esa sensación gris y fatal  de que uno acá es   innecesario, como la democracia que  al  final de cuentas, es también una  caricatura.
 
Tegucigalpa,  una tarde a finales de junio de 2009, que pronto solo será  un mal recuerdo en la jungla de la historia.


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G
<br /> Sr McDonald, si el mundo le parece tan trágico, si la historia del país se escribe en una lágrima, si se siente tan solidario con los pobres explotados de esta Honduras porque no renuncia al medio<br /> "golpista" para el que trabaja y que le ha dado de comer muchos años, profese su ideología sinceramente no sea hipócrita...esas historias trágicas de caricatura suenan tan falsas que pocos las<br /> pueden creer ya...<br /> <br /> <br />
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D
carta al mundo, por allan mcdonald<br /> <br /> http://www.youtube.com/watch?v=bTZVDkXkXvg
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D
video de la CARTA AL MUNDO de allan mcdonald<br /> <br /> http://www.youtube.com/watch?v=bTZVDkXkXvg
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C
fuerza,hermanos!!!!<br /> Saben que en Latinoamerica somos miles los que los apoyamos.Estamos muy amargados de no saber qué acción concreta hacer para brindarles apoyo. Pero sepan que no están solos. Por ejemplo, ahora mismo voy a reproducir este blog entre mis contactos.<br /> un fuerte abrazo desde La Paz
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H
<br /> Gracias compañera, se pueden movilizar para exigir la restitución del orden constitucional en Honduras, aunque el gobierno de facto a renunciado a la Organización de Estados Americanos. Cada vez<br /> estamos mas convencidos que tan solo la movilizacion y la insurreccion es el camino.<br /> <br /> <br />